Entradas

Mostrando entradas de 2024

Dignidad hasta la muerte

Imagen
Eres lo más parecido a un ángel. Estos últimos años, postrado en mi cama, he tenido tiempo de valorar lo bien que me has tratado desde que caí enfermo. Nunca podré agradecértelo lo suficiente. Gracias a tus cuidados , mis despertares han sido tranquilos, y eso era lo que necesitaba cada mañana, por encima de todo lo demás. No negaré que también he aprendido mucho a tu lado. Has mimado mi cuerpo y mi mente. Tu manera de compartir esa pasión por la Historia me ha permitido viajar con la imaginación al Imperio Romano, a la Edad Media o incluso al Pleistoceno sin salir de Benagalbón. Pero mi enfermedad ha llegado a su fase terminal, con dolores insoportables. Hoy finaliza, de manera consciente y deseada, mi camino en esta vida. Hasta aquí llegamos, gracias por tanto. No necesitaré flores para honrar mi memoria, solo que alimentes la llama de mi recuerdo. Finalista mensual en la IX Edición del Concurso Internacional de Microrrelatos Circulo Cultural Bezmiliana. Rincón de la Victoria (Málag...

Error de cálculo

Imagen
Caín llevaba horas sentado frente a su hermano. Como ausente, escuchaba los pitidos de la máquina a la que estaba conectado, mientras contemplaba las líneas, cada vez más planas, que aparecían en pantalla. La vida de Abel tocaba a su fin. En realidad, no se sentía triste. Ahora no tendría ningún impedimento para recibir de manera íntegra la herencia de sus padres, Adán y Eva, por la que llevaban años litigando. Todo había sido más sencillo de lo que imaginaba. Pero, de repente, recordó algo que alteró su aparente tranquilidad: cuando envenenó la cena de Abel se le olvidó tirar la basura, así que su inquieto gato ya podría estar jugando con el frasco del veneno. Como el vecino cotilla aparezca en escena, adiós herencia. Microrrelato seleccionado para formar parte de la Antología del VI Concurso literario Camp del Tùria. Ediciones Contrabando. La Pobla de Vallbona (Valencia). Diciembre 2024 . (9/10 líneas) Foto de Denise Chan en Unsplash

Liberación

Imagen
Por fin llegó el día de la despedida, aunque tú, cariño, no lo sabías. Acudiste puntual, con tu ramo de margaritas de las reconciliaciones. Yo, por primera vez, llegué a mi hora, maquillada con esmero para disimular las oscuras marcas de tu amor. Caminamos hacia nuestro rincón secreto. Mientras escuchaba con poca atención cómo me pedías perdón por enésima vez en los últimos años, mi mano jugaba en el bolsillo con la bonita cadena que me regalaste en nuestro aniversario. Fue un detalle que te colocaras delante de mí; así facilitaste que tu regalo rodeara por completo ese cuello varonil que tanto me gustaba. Entonces comenzó mi ansiada liberación: Qué impactante el quejido de un hombre que implora clemencia mientras se ahoga. Qué hipnótico el brillo de la plata al asfixiar implacable una garganta impróvida. Qué pacífico el descanso inerte de un cuerpo que convulsionaba agitado segundos antes. Pero, por encima de todo, qué apropiadas son las margaritas cuando te despides para ...

Postrimerías

Imagen
  Tras un tiempo pensándolo, me decidí a dulcificar mi enfermedad crónica con el privilegiado clima de La Cala del Moral. No había vuelto desde chico, y desde entonces lo asociaba a tranquilidad y bienestar.   Mucho y malo había vivido en los últimos años, y este acertado paso suponía disfrutar de un oasis temporal dentro de mi árido desierto vital.   Atendiendo al último informe médico, se podría decir de manera figurada que la calima hacía que el horizonte estuviera cerca , y este no era precisamente esperanzador. Las sinceras palabras del médico en consulta no dejaban de resonar en mi pensamiento.   Pero estos días de descanso que ahora disfruto han permitido devolver mi vida a su prístina apariencia. Aún sabiendo que no queda mucho, hoy respiro donde siempre lo quise hacer: en el paraíso de mi infancia. Y ese es el lugar al que, tarde o temprano, todos deseamos volver.    Finalista mensual en la IX Edición del Concurso Internacional de Microrrelatos C...

Fatiga mental

Imagen
Intentaba escapar de mis propios pensamientos corriendo por las calles de Rincón de la Victoria.   Paré un momento en la farmacia de mi hermana, la cual se sorprendió al verme tan excitado.“Alberto, estás muy nervioso. Ven, que te tomo ahora mismo la tensión”, me dijo sin ninguna sutileza . Al extender el brazo, mi cabeza volvió al monólogo redundante del que huía minutos antes. Con ese grado de excitación, mi hermana creyó que el tensiómetro saldría disparado cual cohete , pero logró calmarme contándome historias de mis sobrinos.    Me despedí de ella para continuar mi camino, y al quedarme solo me sentí atrapado de nuevo por ese continuo runrún. Estaba claro que el sosiego se había convertido en algo efímero en mi mente, y para no volverme loco debía acallar este debate interno de manera definitiva.    Tomé, por fin, mi decisión: la tortilla de patata, con cebolla.    Finalista mensual en la IX Edición del Concurso Internacional de Microrrelatos Cir...