Dignidad hasta la muerte

Eres lo más parecido a un ángel. Estos últimos años, postrado en mi cama, he tenido tiempo de valorar lo bien que me has tratado desde que caí enfermo. Nunca podré agradecértelo lo suficiente. Gracias a tus cuidados, mis despertares han sido tranquilos, y eso era lo que necesitaba cada mañana, por encima de todo lo demás. No negaré que también he aprendido mucho a tu lado. Has mimado mi cuerpo y mi mente. Tu manera de compartir esa pasión por la Historia me ha permitido viajar con la imaginación al Imperio Romano, a la Edad Media o incluso al Pleistoceno sin salir de Benagalbón.

Pero mi enfermedad ha llegado a su fase terminal, con dolores insoportables. Hoy finaliza, de manera consciente y deseada, mi camino en esta vida. Hasta aquí llegamos, gracias por tanto.

No necesitaré flores para honrar mi memoria, solo que alimentes la llama de mi recuerdo.

Finalista mensual en la IX Edición del Concurso Internacional de Microrrelatos Circulo Cultural Bezmiliana.
Rincón de la Victoria (Málaga). Diciembre 2024.
 
(150/150 palabras)

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