Liberación

Por fin llegó el día de la despedida, aunque tú, cariño, no lo sabías.

Acudiste puntual, con tu ramo de margaritas de las reconciliaciones. Yo, por primera vez, llegué a mi hora, maquillada con esmero para disimular las oscuras marcas de tu amor.

Caminamos hacia nuestro rincón secreto. Mientras escuchaba con poca atención cómo me pedías perdón por enésima vez en los últimos años, mi mano jugaba en el bolsillo con la bonita cadena que me regalaste en nuestro aniversario.

Fue un detalle que te colocaras delante de mí; así facilitaste que tu regalo rodeara por completo ese cuello varonil que tanto me gustaba. Entonces comenzó mi ansiada liberación:

Qué impactante el quejido de un hombre que implora clemencia mientras se ahoga.
Qué hipnótico el brillo de la plata al asfixiar implacable una garganta impróvida.
Qué pacífico el descanso inerte de un cuerpo que convulsionaba agitado segundos antes.

Pero, por encima de todo, qué apropiadas son las margaritas cuando te despides para siempre del amor de tu vida.

Relato presentado en la web https://estanochetecuento.com/. Tema: Situación perfecta imposible de repetir. Diciembre 2024.

(168/200 palabras)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Solo fue un mal sueño

Se me alargó el pacharán

Contrastes