Infierno en vida

Un violento segundo lo cambió todo. Salif sintió la zozobra. La raíz que le unía a su amada tierra fue arrancada de cuajo, y la barbarie decidió por él que no podría ser trasplantada en el mismo terreno.

Su instinto de supervivencia le aconsejó huir, de manera inconsciente, sin rumbo y con la quebrada raíz al hombro, en busca de nunca supo qué. Futuro, esperanza, porvenir, paz, dignidad… conceptos huecos y vacíos de contenido, sólo aceptados por aquellos seres con autoridad moral para decidir lo más conveniente a los desarraigados contra su voluntad.

Fue cruel el éxodo, pero no lo fue menos la acogida. Culpable a la vista de todos de su indeseada desgracia, sospechoso, señalado y repudiado allá donde le llevaron sus pasos. Su extirpada raíz, cada vez más pesada y putrefacta, no encontró nunca abono en el que sustentarse, y lentamente se le acabaron las ganas de luchar.

Logró descansar en paz, con la satisfacción de no volver a sufrir a su propio género y con la certeza de que más allá no iba a esperarle paraíso alguno; perdió la esperanza durante su infierno en vida.

Relato presentado en la web https://estanochetecuento.com/. Tema: Emigrantes. Noviembre 2016.

(188/200 palabras)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Solo fue un mal sueño

Se me alargó el pacharán

Contrastes