Fondo buitre

Herminia, a duras penas, conseguía mantener la calma. Sujetó una taza de tila caliente entre sus manos, intentando abstraerse de los pitidos y cánticos de protesta que se escuchaban bajo su ventana. Ya sentía las sirenas a lo lejos, acercándose cada vez más a su edificio. Conforme se aproximaban, los decibelios de la manifestación callejera se elevaron exponencialmente, hasta convertirse en una amenaza para los tímpanos.

Escuchó cómo se abrían las puertas correderas de las furgonetas policiales, y los golpes con los que se dispersaba a la multitud allí reunida, mientras se proferían insultos y algún osado parecía encararse a la autoridad. A tenor de los gritos, debieron apartarle con bastante contundencia. Cuando derribaron el portal, aún tuvo tiempo para pensar que el ruido de aquellas botas subiendo por las escaleras podía ser tan temible como la Santa Compaña acudiendo en su búsqueda en una noche lúgubre.

Ella misma abrió la puerta de su domicilio, antes de que llamaran, ofreciendo su taza de tila al primero de los policías. Fue el último intento de sentir el calor de una mirada empática antes de ser obligada a abandonar el que había sido su hogar en los últimos cincuenta años.

Finalista mensual en el XI Certamen de Microrrelatos de temática social Javier Tomeo.
Alcañiz (Teruel).  Febrero 2025.
Publicado en la revista digital "Compromiso y Cultura" nº 123 (Asociación Literaria y Artística Poiesis) - Marzo 2025
 
(198/200 palabras)

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